CONSEJO DE ASUNTOS ECONÓMICOS

(JUNTA ECONÓMICA PARROQUIAL)

Los dineros de la parroquia

La necesidad de medios materiales para la evangelización tiene sus orígenes en la actuación de Jesús en su vida pública, y en el funcionamiento de la Iglesia apostólica. Así, en el grupo de los discípulos en torno al Señor, había una bolsa común, de lo que la gente les daba; este grupo era asistido materialmente por mujeres-discípulas: «Iban con él los doce y algunas mujeres… que le asistían con sus bienes» (Lucas 8,1-3). El mismo Señor, al enviar a los discípulos de dos en dos, afirma que los misioneros del Evangelio han de ser auxiliados materialmente: «El obrero tiene derecho a su salario » (Lucas 10,7). Uno de los signos distintivos de la naciente Iglesia era la comunicación de los bienes: «Todos os creyentes vivían unidos y lo tenían todo en común» (Hechos 2,44).

Aunque la misión de la Iglesia es de orden espiritual, sin embargo necesita disponer de recursos económicos para desarrollar adecuadamente las tareas de la evangelización. En el manejo de estos recursos económicos han de presidir siempre criterios de austeridad, desprendimiento y solidaridad, así como una clara y prudente administración de los bienes en función de los fieles. La representación de la parroquia la realiza el párroco, que goza de capacidad jurídica para adquirir, poseer y administrar bienes. El párroco debe ser asistido por un Consejo o Junta Económica, cuya conveniencia nace no sólo por motivos técnicos sino por exigencias pastorales, que expresen la concepción comunitaria de la parroquia. Así
la comunidad parroquial aparece como sujeto principal de la función económica de la parroquia, y sobre ella recae la obligación solidaria de su buen funcionamiento.

 


«En toda parroquia ha de haber un consejo de asuntos económicos que se rige, además de por el derecho universal, por las normas que haya establecido el Obispo diocesano, y en el cual los fieles, elegidos según esas normas, prestan su ayuda al párroco en la administración de los bienes de la parroquia, sin perjuicio de lo que prescribe el canon 532.» ( Código de derecho canónico , canon 537).

¿Cómo funciona?

Son funciones propias de la Junta Económica :

  • Contribuir a formar eficazmente la conciencia de los fieles acerca de su deber de ayudar a la Iglesia en sus necesidades.
  • Arbitrar los recursos ordinarios y extraordinarios de la Parroquia de acuerdo con las normas diocesanas.
  • Elaborar los presupuestos anuales de ingresos y gastos y vigilar por su cumplimiento una vez aprobados por la autoridad diocesana.
  • Aprobar los balances económicos, que habrán de presentarse a la competente autoridad diocesana.
  • Confeccionar y tener al día el inventario de los bienes muebles e inmuebles de la Parroquia y cuidar de su conservación y rendimiento.
  • Buscar el asesoramiento en cuestiones fiscales y económicas que puedan afectar a la economía de la parroquia.
  • Informar de la marcha de la economía a la comunidad parroquial.

¿Quiénes lo componen?

La Junta Económica está compuesta por el Párroco, que actúa como presidente, y por vocales en número no inferior a cuatro, propuestos por el Consejo Pastoral de la Parroquia y nombrados por el Vicario Episcopal por espacio de cuatro años:

Miembros de la junta

Lucas Berrocal de la Cal, párroco
Antonio del Castillo Álvarez-Cedrón
Manuel Díaz Arbolí
Nidia Díaz Díaz
Félix Díaz Torres
Fernando Iglesias Iglesias
Miguel Mateos Aprea, secretario
Francisco Olmedo Paredes


NOMBRAMIENTOS

(Pulsar para ver los nombramientos de los actuales componenetes del Consejo Económico)
CUENTAS DE LA PARROQUIA 2010

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